Como bien sabes, Mª José, .uno de los sueños más queridos de los griegos (y me atrevería a decir de la Humanidad durante mucho tiempo) era poder volar. A los griegos les parecía tan maravilloso como a ti, pero tan alejado de la condición humana que lo consideraban casi un acto de hybris (el final de Ícaro y Belerofontes da pie para pensarlo). Por eso Perseo, un buen chico, devolvió las sandalias aladas. Siempre que veo a alguien volando en Ala delta o Parapente, lo pienso y me congratulo de vivir en esta época que ha hecho posible éste y otros mucho sueños de tanta gente que nos ha precedido. Esperemos que haya sensatez sufiente para que no cobren carta de realidad también las pesadillas
Hola Mercedes, aunque voy retrasada por las mil cosas que surgen ahora al final de curso,sigo con mucho entusiamo tus comentarios de arte. Con tu permiso me los estoy guardando.
No entiendo muy bien la diferencia entre la interpretación alegórica y la misteriosa de J.Thuillier.
Aplicado este criterio en el cuadro de arriba, no veo ese detalle que contraviene el relato mitológico, que daría pie a esa nueva interpretación. Si es la elección misma de la escena, el momento del agradecimiento, lo veo un poco forzado. ¿querría decir, que dentro de la tradición pictórica de tema mitológico, las escenas están estereotipadas y no cabe la innovación ni siquiera en la elección del momento?
Yo diría que no, el cuadro mismo de Boucher El baño de Diana sería un ejemplo.
Bueno, no sé.
Junio 5th, 2007 @ 20:52
Bueno, Perseo nunca voló sobre Pegaso, pero a él como a mí le hubiera parecido maravilloso: volar sobre pegaso arrullada por la lira de Orfeo. Besos.
Junio 6th, 2007 @ 12:49
Como bien sabes, Mª José, .uno de los sueños más queridos de los griegos (y me atrevería a decir de la Humanidad durante mucho tiempo) era poder volar. A los griegos les parecía tan maravilloso como a ti, pero tan alejado de la condición humana que lo consideraban casi un acto de hybris (el final de Ícaro y Belerofontes da pie para pensarlo). Por eso Perseo, un buen chico, devolvió las sandalias aladas. Siempre que veo a alguien volando en Ala delta o Parapente, lo pienso y me congratulo de vivir en esta época que ha hecho posible éste y otros mucho sueños de tanta gente que nos ha precedido. Esperemos que haya sensatez sufiente para que no cobren carta de realidad también las pesadillas
Junio 20th, 2007 @ 10:13
Hola Mercedes, aunque voy retrasada por las mil cosas que surgen ahora al final de curso,sigo con mucho entusiamo tus comentarios de arte. Con tu permiso me los estoy guardando.
No entiendo muy bien la diferencia entre la interpretación alegórica y la misteriosa de J.Thuillier.
Aplicado este criterio en el cuadro de arriba, no veo ese detalle que contraviene el relato mitológico, que daría pie a esa nueva interpretación. Si es la elección misma de la escena, el momento del agradecimiento, lo veo un poco forzado. ¿querría decir, que dentro de la tradición pictórica de tema mitológico, las escenas están estereotipadas y no cabe la innovación ni siquiera en la elección del momento?
Yo diría que no, el cuadro mismo de Boucher El baño de Diana sería un ejemplo.
Bueno, no sé.
Besos y feliz verano